lunes, 3 de octubre de 2005

Trabajadores del diario La Unión tomaron la planta

Desde el viernes 30 de septiembre el personal de prensa y gráfico del diario La Unión, de Lomas de Zamora, se encuentra en paro total de actividades con permanencia en el lugar de trabajo.
La medida se debe a que el dueño del diario, Adolfo Gómez Wosco, adeuda los pagos semanales. Además los 40 trabajadores denuncian irregularidades en sus salarios. En comunicación con ANRed, Diego Lanese, integrante de la comisión de Prensa del diario, informó que durante la tarde de hoy los trabajadores mantedrán negociaciones con el dueño de la empresa.
También Lanese sugirió a este medio que los trabajadores están interesados en que el diario pase a ser una cooperativa, porque "estamos decididos a no seguir con los atropellos de la empresa".
A continuación difundimos las declaraciones que realizaron los trabajadores en lucha a través de un comunicado:
Los trabajadores paramos por nuestros derechos.
La falta de pago es sólo un escalón más de un camino de irregularidades y abusos de parte de la empresa, y los trabajadores decidimos no aceptar más los abusos.
Los problemas son muchos, en un medio de 108 años de historia. A la falta de aportes y cobertura médica se le suman los sueldos atrasados, los sueldos por debajo de lo que marca la ley, etc.
Durante los últimos 5 años, muchos trabajadores no recibimos recibo de sueldo, y nunca se nos pagó el aguinaldo. Hoy, 40 familias están angustiadas y sin respuestas por un capricho del dueño, que decidió no pagar lo que los trabajadores se ganaron porque reclamamos por lo nuestro.
Este presente de frustraciones y abusos es producto de una conducción empresarial típica de los años '90, cuando el empresario se dedicó a comprar camionetas y vacas mientras recortaba sueldos y se llegó a mandar a la gente con 40 pesos para las fiestas.
Los trabajadores decimos basta, nos organizamos y exigimos una solución."
Trabajadores de La Unión


"Los trabajadores decimos basta, nos organizamos y exigimos una solución"

Para solidarizarse con los trabajadores de La Unión:
Loria 475 Lomas de Zamora 4243-2272 / 4441
Diego Lanese (Prensa): 15-5051-3131 - diegolanese@hotmail.com
Fuente: ANRED

domingo, 25 de septiembre de 2005

La compleja historia de "Noticias", el diario de Montoneros

La periodista realizó una completa investigación sobre el órgano periodístico de la organización armada. Su staff combinó militantes, intelectuales comprometidos y periodistas sin vínculos con el movimiento. Su fuerte impacto y el final por decreto
Por: Pablo Montanaro
La periodista Gabriela Esquivada ofrece en su libro "El diario Noticias. Los Montoneros en la prensa argentina" una exhaustiva investigación acerca del órgano periodístico de la organización armada argentina. Conformado por notables periodistas con militancia montonera -como Rodolfo Walsh, Miguel Bonasso, Francisco Urondo, Juan Gelman, Horacio Verbitsky- y otros sin vinculación militante, "Noticias" se convirtió en el más importante medio de comunicación revolucionario en la Argentina de los años ’70 como en un caso interesante de las formas de hacer periodismo y política.

¿Con qué incógnitas inició la investigación del diario "Noticias"?
Mi duda principal era qué podía salir de la combinación de una patronal que, aunque no formalmente, era Montoneros y un equipo de profesionales -en su mayoría importantes intelectuales nacionales- a los cuales no se podía llevar de las narices. Veía allí una especie de puja entre una organización armada, con profundos intereses ideológicos que comunicar, y un grupo de periodistas, algunos afines a Montoneros y otros no, pero todos ellos capaces de elaborar un discurso crítico, inclusive sobre las decisiones de su conducción política, que podía tener sus propias ideas sobre el delicadísimo momento histórico que se vivía.

Los nueve meses del diario coinciden con un período de infinidad de sucesos políticos y delictivos.
Otra duda era cómo había influido la intensidad de la vida política en ese tiempo tan vertiginoso: Perón asumió como presidente tras casi dos décadas de proscripción, a partir de las acciones del ERP en Azul, forzó la renuncia del gobernador bonaerense Bidegain y echó a los Montoneros de la Plaza de Mayo. Además, la Triple A comenzó a actuar confusamente con el asesinato del Padre Mujica y abiertamente con el asesinato del diputado Ortega Peña. Cuando Perón murió y su esposa, María Estela Martínez, asumió la presidencia bajo el consejo perpetuo de José López Rega, comenzó el fin. Me preguntaba cómo habría cambiado el diario si Montoneros había sido un actor político de ese tiempo, enfrentado a la derecha del gobierno y al patriarca político por cuyo regreso habían luchado.

¿Con qué propósitos Montoneros decidió en noviembre de 1973 sacar el primer número de "Noticias"?
Como todo medio periodístico, aspiraba a influir y lucrar. Aún en este caso, cuando los fondos provenían de acciones y movimientos financieros de una organización armada, influir no era el único punto, puesto que hacer un diario es carísimo. El punto de la influencia es significativo, ya que en el momento de la salida del diario, Montoneros contaba con un órgano de difusión de su línea, "El Descamisado", que llegaba únicamente a quienes ya estaban convencidos de la particular visión revolucionaria del grupo, o integraban directamente las organizaciones visibles que se conocían bajo el nombre general de Tendencia peronista.

¿Qué factores influyeron para que se convirtiera en el medio de comunicación revolucionario más importante de los ’70?
El staff, indudablemente, era de profesionales probados: Rodolfo Walsh, Juan Gelman, Horacio Verbitsky, Francisco Urondo, Norberto Habbeger y Miguel Bonasso fueron sus principales editores, todos ellos con militancia montonera. Además, en las secciones trabajaban periodistas sin esa militancia pero con experiencia, como Carlos Ulanovsky, Roberto Guareschi, Silvia Rudni, Leopoldo Moreau, Sylvina Walter, entre otros. La tirada quedó en un promedio de 100.000 ejemplares, con picos de 180.000 en los días posteriores a la muerte de Perón.

El escenario creado por "Noticias" también reflejó la difícil relación de los intelectuales con los procesos políticos.
El país fue fundado por intelectuales, las generaciones del ’37 y del ’80 construyeron los mitos sobre los que se unificó el sueño de una nación, sobre los que se diseñó el Estado como institución. En 1916, con el voto masivo -aunque todavía sólo para varones- que otorgó la Ley Sáenz Peña, ese papel pasó a los partidos políticos y los intelectuales ingresaron a la política por otros caminos. Leopoldo Lugones, por ejemplo, a través del golpismo; otros, a través de la función pública, la fundación de grupos y revistas para el debate político; otros, a través de la militancia. La relación con el peronismo fue un problema aparte para muchos de ellos; un problema tan complicado que se puede sintetizar en el ejemplo de Rodolfo Walsh, que pasó de un activo antiperonismo a denunciar los fusilamientos ilegales del golpe de 1955 y luego, vía Cuba y la CGT de los argentinos, a integrar las Fuerzas Armadas Peronistas y luego Montoneros. Creo que "Noticias" fue un escenario de participación muy especial para intelectuales como él: combinaban su militancia revolucionaria con su hacer crítico.

La heterogeneidad de su redacción -periodistas con compromiso político y otros sin vinculación con la militancia-, ¿de qué manera actuó en relación con el objetivo del diario que era construir y conformar un espacio y una herramienta en la lucha revolucionaria?
La heterogeneidad fue positiva para la calidad periodística del diario, ya que si se compara un ejemplar de los comienzos de "Noticias" con uno de "Crónica", "La Nación" o "La Opinión", verá que casi no había diferencias en la agenda de temas, al menos no diferencias mayores a las que se observan al comparar entre sí a esos otros medios claramente comerciales. Sin embargo, conviene recordar que todo sucede demasiado rápido y caóticamente. Se dan conflictos que la realidad superpone antes de haber resuelto el anterior. Varios redactores se quejaron de las presiones de Montoneros para que saliera o no saliera la información tal o cual, o para que el punto de vista enfatizara una cosa. Lo más visible de estos conflictos fueron las renuncias de aquellos que no querían construir y conformar un espacio y una herramienta en la lucha revolucionaria, sino hacer periodismo. Carlos Ulanovsky renunció con mucho dolor, como así también Pablo Giussani.

¿Quiénes marcaban la línea editorial del diario?
Los jefes de la redacción vinculados a Montoneros (Urondo, Walsh, Bonasso, Verbitsky, Gelman) tenían absoluta independencia para decidir qué se cubriría, cómo se haría, qué importancia se le daría. Se suponía que, por su misma militancia, verían el mundo desde el mismo prisma. Ese equívoco permitió que trabajaran sin sufrir censura. En cambio, sufrieron discusiones y tal vez represalias, como se puede suponer del alejamiento de Francisco Urondo de la secretaría de redacción, decidido por la conducción de Montoneros, junto con un descenso en los grados que casi militarmente otorgaba la organización. En esa época y en esos microclimas se veían desviaciones ideológicas y tendencias burguesas por todos lados. Además, la realidad era lo suficientemente caótica como para no permitir una interpretación unívoca.

¿Mario Firmenich ejercía algún tipo de presión para marcar el rumbo editorial?
Ante mí se quejó de que no tuvo la suficiente. "Si hubiera sido por mí –señaló– ‘Noticias’ habría sido el ‘Granma’". Supongo que quiso decir que él hubiera preferido controlar más firmemente la línea. Sin embargo, el hecho de tener figuras importantes de la organización a cargo de la redacción hacía innecesaria su influencia, en teoría; luego vería que esos intelectuales tomaban decisiones propias acerca de los hechos noticiables, o de cómo se los habría de cubrir, con las que no siempre coincidía el dirigente.

¿Qué pasó cuando Perón trató de imberbes a los Montoneros en la Plaza de Mayo?
Como los hechos políticos, la línea del diario derrapó. Hizo crisis el delicadísimo equilibrio entre la naturaleza informativa de un diario y los intereses políticos de la patronal. Montoneros se ubicó decididamente a la defensiva del ataque que la derecha peronista organizaba desde el Estado mismo (el Ministerio de Bienestar Social de López Rega, obviamente), y sus posiciones en esa pelea comenzaron a infiltrar el diario. Hubo tapas con conferencias de prensa de dirigentes montoneros que los otros diarios daban en una nota pequeñita ubicada en una página par perdida en el fondo de la sección política, si acaso la daban. Comenzó un deslinde de la realidad que constituye la más grave enfermedad posible para un diario. A medida que el diario se parecía más a lo que había sido "El Descamisado" (para entonces, cerrado por la presidenta y su ministro favorito), perdía su sentido. Pero también los hechos políticos perdían su sentido. La presidencia de María Estela Martínez, se sabe, fue una tragedia, preludio de otra.

Precisamente fue ella quien cerró el diario.
El diario fue cerrado el 27 de agosto de 1974 por un decreto presidencial. La señora de Perón consideró que "Noticias" desarrollaba "una intensa campaña de exaltación de las actividades delictivas en el campo de la subversión", lo cual constituía una "campaña de acción psicológica para hacer aparecer determinados hechos que se producen aisladamente como una instancia pre-insurreccional." No hubo intentos por reabrirlo, entre otras cosas, porque Montoneros tenía problemas más urgentes: pocos días más tarde, la organización anunció su regreso a la clandestinidad.

La elegida
Gabriela Esquivada
nació en Buenos Aires en 1967. A los veinte años ingresó al diario "Página/12", donde trabajó hasta 1995 como redactora y luego, subeditora del suplemento literario "Primer Plano", que dirigió Tomás Eloy Martínez.
Tras una etapa en revistas femeninas, en 1997 volvió a "Página/12" para inaugurar el suplemento "Radar libros".
Participó al año siguiente del lanzamiento del semanario "Veintitrés", en el que fue editora de ‘Sociedad y Artes’. Debido a su mudanza a los Estados Unidos, se convirtió en ‘freelancer’: publicó en medios argentinos como "Clarín", "La Nación", "3 Puntos", "TXT", "Rolling Stone", entre otros; también en latinoamericanos, como las revistas "Surcos" y "Gatopardo" y los diarios "Milenio" y "El Mercurio".
El libro "El diario Noticias. Los montoneros en la prensa argentina", publicado por Ediciones de Periodismo y Comunicación, La Plata, es su tesis de la maestría en periodismo y medios de comunicación, de la Universidad Nacional de La Plata y la Unión Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba).

Fuente: Diario Río Negro

Un capítulo de la investigación
La empresa editora del diario
"En los tempranos años '70 dos matutinos se destacaban por razones opuestas Crónica y La Opinión. El diario de Héctor Ricardo García, líder en las clases trabajadoras, se ubicaba en las antípodas del periodismo de interpretación del diario de Jacobo Timerman. Ambos modelos inspiraron a quienes hicieron Noticias: periodistas militantes dispuestos a dar al peronismo revolucionario un medio a la vez masivo e interpretativo.
"Tenían una idea clara -según Eduardo Anguita y Martín Caparrós-: no querían competir con La Opinión sino con Crónica. Aunque la formación de muchos los inclinara más a la primera opción" . Pero la ambición, a la segunda: "Esa fue una idea de Horacio, que todos aprobamos", recordó Juan Gelman: no podíamos ser un segundo diario, porque ibamos a vender como La Opinión, nada más" .
En ningún momento de los meses de vida de Noticias, entre el 20 de noviembre de 1973 y el 27 de agosto de 1974, se reconoció su vínculo con Montoneros.
Pero con el paso de los años esa pertenencia -que de todos modos se puede rastrear en las empresa editora y en los contenidos del diario- se ha ido revelando. Escribió Miguel Bonasso, director de Noticias, en su memoria Diario de un clandestino: "Anoche vino Dardo (Cabo) y me largó una idea sensacional: la Orga quiere lanzar un diario popular de gran nivel, con los mejores periodistas del país" . Según Gelman, fue Rodolfo Walsh quien había propuesto la edición de un medio para las fuerzas revolucionarias.
Para la fecha en que Bonasso recrea esa anotación, Montoneros contaba con una publicación política. Según Alejandro Costábile en su tesina sobre el semanario, El Descamisado salía desde el 22 de mayo de 1973, tenía una tirada de 100.000 ejemplares y buscaba homogeneizar el activismo montonero, por lo cual sus decisiones editoriales pasaban por la estructura de la conducción de la organización peronista . Un diario, en cambio, permitía ir más allá del núcleo militante, llegar a quienes no se había llegado, poner la línea de la organización en la construcción de la noticia.
Los criterios deberían ser los periodísticos que corresponden al periódico independiente de información general, que Héctor Borrat define como la necesidad de "dar señales -falsas o auténticas- del trato justo y equilibrado de los conflictos noticiables y del pluralismo de los comentarios políticos. (...) Cuando la línea política se hace explícita, su escenario es el editorial. De manera implícita, en cambio, la línea política recorre y modela todo el temario publicado: entendida como la estrategia del periódico, decide inclusiones, exclusiones y jerarquizaciones tanto en los escenarios de los relatos informativos como en los escenarios de los comentarios políticos"
En una de las reuniones preparatorias, con Francisco Urondo y Julio Iván Roqué, Bonasso conoció a Gregorio Levenson. Este empresario de 63 años en ese momento estaba vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR): había sido el padre de uno de los fundadores de la organización que se fusionaría con Montoneros, Miguel Alejo Levenson, quien había muerto a fines de 1970. Se integró al peronismo revolucionario junto con su otro hijo, Bernardo, asesinado en un operativo del ejército a siete meses del golpe de 1976. En una entrevista para este trabajo Levenson explicó que se hizo cargo de la administración general de Noticias "como acto militante", convocado para integrar una comisión fundacional del diario. "Yo era más bien político, participaba de parte de las FAR", detalló. "Venía trabajando con Montoneros y una de las tareas conjuntas era la edición de un diario. El proyecto de Noticias fue la resultante de la política general de las dos organizaciones armadas que mayor fuerza y presencia tenían en el país. La idea era aprovechar la gran aceptación de las masas: con la llegada de Cámpora al poder, se abrían perspectivas de legalización para el movimiento en su conjunto y para las organizaciones armadas; como un arma democrática y legal, uno de los proyectos existentes era la edición de un diario. No se lo puede separar del crecimiento popular de Montoneros, las FAR y todas las organizaciones armadas. Fue el momento en que el peronismo estuvo más cerca del verdadero poder. Los Montoneros eran un factor importantísimo de ese poder y el diario no era ajeno" .
Levenson también recordó a Noticias en su memoria De los bolcheviques a la gesta montonera: "La edición de un diario popular y peronista, que cubriera todo el espacio político que habíamos conquistado a través de nuestras movilizaciones, con información objetiva y que fuera al mismo tiempo un medio de formación y orientación ideológica fue una hermosa tarea en la que confluyeron compañeros de gran capacidad técnica y fervor revolucionario.
Nos animó desde sus inicios la voluntad y firmeza de Paco Urondo, que fue designado por la conducción nacional (de Montoneros) responsable político y organizativo de la empresa" .
De profesión químico, dedicado a la administración de una industria del sector, Levenson se integró al proyecto de Noticias con un puesto de dirección: administrador general de Hoy S.A., la empresa que se constituyó para editarlo y de la que no quedaron registros oficiales. El primer directorio de Hoy S.A. estuvo presidido por el ingeniero José Palma, propietario de un frigorífico, e integrado por el ex vicecanciller del presidente Héctor Cámpora, Jorge Vázquez; el empresario metalúrgico César Cao Saravia, el sindicalista de fideeros Miguel Gazzera y el general Jorge Leal (quien había encabezado la primera expedición argentina al Polo Sur), entre otros. "Se dice que la financiación provendría del rescate del 'holandés', un alto ejecutivo de la Phillips por el que se pide un millón de dólares" , escribió Bonasso. Una versión que coincide con la de Anguita y Caparrós: "Goyo Levenson era el administrador: el que solía recibir los paquetes de dinero fresco, que venían, en buena parte, de un par de secuestros de gerentes de empresas extranjeras que los Montoneros habían cobrado en esos días".
Pero Levenson fue elusivo ante el punto: "No recuerdo. Yo no intervenía mucho en eso. No, no creo. No se hizo algo específico, sino que las organizaciones de algún lado sacaron dinero. A nosotros no nos querían comprometer. Y yo menos me quise comprometer en ese momento, ni (quiero) ahora, en afirmar que la plata salió de un secuestro".
El administrador insistió en que inicialmente las dos organizaciones financiaron el proyecto. "Necesitábamos un primer empuje, porque después el diario comenzó a tener una gran tirada e hicimos un acuerdo con (el ministro de Economía José Ber) Gelbard para que nos pautaran (publicidad) como a los demás diarios. A los cuatro o cinco meses ya teníamos una autofinanciación, peleando siempre pero sin depender tanto de las organizaciones" , argumentó. Y si cuando describió el directorio dijo que había estado formado por "simpatizantes y gente que pudiera aportar algo económicamente", aclaró luego que se había referido a las líneas de crédito que Cao Saravia logró que le otorgaran al diario en los bancos Rural y de Río Negro. Levenson
negó enfáticamente que luego del aporte inicial de capital se hubieran recibido otros, del empresario David Graiver -quien financiaba La Opinión -o del editor Rafael Perrota.
"Graiver en ese momento no existía. El primer contacto que tiene Graiver con Montoneros es cuando cobran el rescate de los Born. En ese momento el diario no tenía necesidad de dinero, Graiver no intervino para nada", repitió Levenson. "Perrota nunca aportó dinero. Con él teníamos un acuerdo profesional. El cobraba por sus servicios, normalmente" . Según Gelman, en cambio, Perrota habría prestado los talleres, por lo menos parcialmente, para la confección de las películas de Noticias. "Y eso le costó la vida", estimó, ya que fue desaparecido por la dictadura militar en julio de 1977.
Levenson se encargó de armar una sociedad anónima capitalista tradicional, con los canales y medios económicos necesarios para funcionar. "Yo tenía una empresa, conocía esta tarea. Me resultó fácil armar una estructura: trabajar con los bancos, conseguir créditos, contratar publicidad" , recordó.
Con la administración en sus manos, el sector producción se conformó de modo colegiado: Urondo y Juan Gelman, futuro jefe de redacción de Noticias, acordaron con Bonasso que él figuraría a cargo pero que el diario tendría una dirección colectiva. "Todo diario necesita una cabeza. Yo había sido secretario de Prensa del (Frente Justicialista de Liberación) FREJULI unos meses antes y era una figura pública de la izquierda peronista a pesar de ser joven: creo que eso pesó mucho a la hora de nombrarme director" , declaró Bonasso.
La pertenencia a las organizaciones armadas definía los bordes de esa dirección colectiva. "Los que éramos militantes conformábamos una célula de conducción -agregó Bonasso-. Los integrantes de la dirección estábamos todos encuadrados, en la R (FAR), en la M (Montonero); ese era un núcleo de hierro, que estaba subordinado políticamente". También Pablo Giussani, uno de los periodistas que renunció a Noticias por desacuerdo ideológico, confirmó en su memoria Montoneros, la soberbia armada los vínculos de la organización con el diario: "Paco Urondo, quien podía ser considerado un cuadro intermedio de cierto relieve en su condición de oficial montonero, fue designado a mediados de 1973 comisario político de la organización en el
diario Noticias, cuyo lanzamiento estaba previsto para el 17 de octubre de ese año. A tal título, me citó un día para ofrecerme la secretaría de redacción del rotativo".
Había otras militancias, como la de Leopoldo Moreau, redactor de universitarias y radical (quien ingresó al diario por expreso pedido de Raúl Alfonsín, afirma Cecilia De Dann) o de la agrupación peronista de secundarios. Recuerda Martín Caparrós, quien ingresó al diario como cadete antes de convertirse en redactor: "Los otros cadetes también eran gente militante, de la UES" . Pero la diversidad no hizo sombra a los propietarios. Levenson aseguró que durante los primeros meses "la línea política la marcaban Montoneros y FAR, que todavía no se habían unificado; estando el diario en funcionamiento se produjo la unificación.
Intervino alguna vez (Mario Eduardo) Firmenich, por Montoneros, y por las FAR el compañero Roqué, y se suscitaron discusiones políticas" .El ex director coincidió con él y evaluó que la conducción de Montoneros cometió en esos comienzos "los mismos errores que puede cometer un empresario dueño de un medio: presionar a los periodistas, hacer grosera la línea. Firmenich se quejaba de que salían pocos comunicados o noticias de los frentes de masas de la organización. En una reunión le dije: 'Es mucho más importante que el diario llegue a los actores sociales antes que publique comunicados. Si nuestros frentes de masas actúan sobre el conflicto verdadero, su presencia se va a notar en el diario por su simple participación. Pero no podemos convertir el diario en un reservorio de comunicados. No vamos a vender nada'".
Ese punto de vista se impuso durante unos meses: "Inclusive se puede ver cierta preocupación en la parte política por mantener una distancia" , estimó Bonasso. Pero todo cambió con el avance de la derecha peronista.
La portada del Nº 244, del 1º de agosto de 1974, titulada La universidad en estado de alerta e ilustrada con otra nota, la imagen de una olla popular del Matadero Municipal de Abasto, se cambió por Ortega Peña asesinado, con una foto del diputado Rodolfo Ortega Peña y dos del atentado donde murió.
Días después, cuando el comisario Alberto Villar atacó con golpes y gases al cortejo fúnebre dentro del cementerio, la tapa se tituló: Entierro a lo Villar. "En los últimos días -dijo Bonasso- el diario estaba en la línea abiertamente provocadora" . Se trató, según Caparrós, de "un proceso de aislamiento progresivo, que terminó de cristalizar el 6 de septiembre del '74 cuando Montoneros anunció el pase a la clandestinidad. El diario habíasido cerrado una semana antes".

Concepción del medio y antecedentes
De Dann afirma que Noticias apareció con el propósito de convertirse en un diario peronista que funcionara como herramienta en la lucha para la liberación nacional. "Se pretendía con él modificar la realidad socio-política, partiendo de la convicción de que esto es factible desde un puesto periodístico" , detalla, agregando que la lucha por el poder, entendido como relación política en permanente construcción, se da en y por los discursos. Tanto Levenson como Bonasso coinciden con ese punto de vista, y Horacio Verbitsky explicó en una entrevista para este trabajo que ese origen planteaba dificultades en la edición: "Hubo muchos conflictos porque la conducción de Montoneros tenía como ejemplo El Descamisado. Eso era lo que a ellos les gustaba: la resolución disciplinaria, en la cual la línea orgánica bajada por la conducción política se sigue a rajatabla, donde los cuadros que ejecutan eso no son intelectuales o, si lo son, se
subordinan acríticamente y producen esa revista vergonzosa, de estilo ramplón, prepotente, gritón, vulgar" .
Verbitsky reconoció que recibían "órdenes sobre cómo cubrir determinadas noticias" y "una presión constante para que el diario fuera más bien de tipo agitador"; en la redacción, esas pretensiones de los dirigentes de Montoneros encontraban "una resistencia constante a hacer ese tipo de periodismo porque, si bien no cuestionábamos la línea general, no estábamos de acuerdo con hacer un diario propagandístico, tachín-tachín, sino que queríamos hacer un diario que le sirviera a la gente. Noticias es una obra cuidadosa, de calidad profesional, de seriedad informativa, siempre en el borde, siempre en el límite" .

Existía, entonces, una tensión en las rutinas con que Noticias elaboraba sus discursos informativos. Miquel Rodrigo Alsina enumera el conjunto de actividades que en cada medio construyen, con independencia de su ideología, la noticia: "La determinación del acontecimiento, las fuentes, el trabajo vperiodístico en sí, son elementos de un proceso de producción institucionalizado" . En la medida en que esos criterios prevalezcan, según el autor, se puede hablar de masas media y no de otro tipo de prensa, como la política. También las nociones de periódico independiente de información general que ofrece Héctor Borrat -"todo aquel que se define y actúa en función de los objetivos permanentes de lucrar e influir, excluyendo toda relación de dependencia estructural respecto de cualquier otro actor que no sea su empresa editora" - se aplican a Noticias, ya que aunque sólo se haya hecho por la necesidad de establecer una composición legal del capital, la existencia de una empresa, y sus objetivos y rutinas consecuentes, evitaron un destino de prensa partidaria.
Las contradicciones entre los modelos de medios que querían los periodistas y la dirección de Montoneros se desarrollaron bastante, y no sólo en la determinación del enfoque noticioso de determinados acontecimientos. "Un tema motivo de muchas discusiones fue que en el diario había una sección de turf. Era muy buena, trajimos los mejores periodistas", recordó Verbitsky.
Sus títulos se destacaban normalmente en la tapa, incluyendo jactancias como seis aciertos sobre ocho en los pronósticos del día anterior. "Eso era un criterio periodístico: un diario que quería ser popular tenía que incluir el tipo de informaciones que en ese momento eran de consumo popular. Pero desde un punto de vista ideológico, eso era cuestionado", agregó.
El modelo resultante fue "una experiencia de periodismo popular", como tituló la revista Crisis su nota sobre el cierre de Noticias, con ciertas particularidades de enfoque en las actuaciones políticas, acaso no mayores sino simplemente más visibles que las medios tradicionales, según Bonasso: "Bajaba línea como pueden bajar La Nación o Clarín" . Lo señala Borrat: "El periódico independiente de información general es un verdadero actor político de naturaleza colectiva, cuyo ámbito de actuación es el de la influencia, no el de la conquista del poder institucional o la permanencia en él".
El texto de Crisis, elaborado por el Centro de Estudios de Comunicación Masiva (CECM) que en 1974 existía en la Universidad de Buenos Aires destacó que Noticias fue parte de un intento de renovación de la prensa popular, sucedido tras el fuerte cambio social que produjo el triunfo peronista en las elecciones. "Los quioscos se inundaron de nuevas publicaciones que, al mismo tiempo, eran nuevas propuestas periodísticas, intentos de fundarformas de comunicación y de información que correspondieran al proceso que se iniciaba".
Pero además del ascenso de las masas, otro factor influyente en este intento de renovación es un conjunto de antecedentes, tanto de la prensa popular (Crónica, y por eso el anterior Crítica) como de la alternativa que resistió a la represión desde 1955 (CGT) y de la interpretativa para minorías ilustradas (La Opinión). El CECM describe el resultado de esa mezcla curiosa: "Noticias, aunque siga en términos generales el equilibro de temas que desde hace décadas caracteriza al periodismo escrito, ha logrado alterarlo más que ningún otro diario incorporando al mundo privilegiado de la noticia la realidad política de muchos sectores subordinados.

domingo, 11 de septiembre de 2005

Periodismo puro

Por: Jorge Fontevecchia
Llegó el tiempo de volver.

Justo un 11 de septiembre, el día de Sarmiento, quién fundó dos diarios y escribió en una docena de ellos.

Fueron 7 años y 42 días sin el acompañamiento del lector. Mucho tiempo, pero fue lo más rápido que se pudo. Incluso podría haber sido prudente esperar un poco más para recuperar fuerzas. Pero así como Andrés Calamaro dice que no se puede vivir sin amor, tampoco se puede vivir sin el lector.

¿Cómo se sobrevivió, y cómo se hizo para cumplir la promesa de volver a encontrarse con el lector?

Fueron años difíciles, pero en los cuales el sueño nunca desapareció. Soñar es terapéutico: el sólo tener el proyecto de hacer, mantiene vivo lo proyectado, como también al soñador.

Voluntad es la primera palabra que viene a mi mente. Einstein sostenía que era una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica.

Y Confucio decía que se le puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad.

A veces se las confunde, pero voluntad y fuerza son cosas diferentes. Puede sobrar la segunda y faltar la primera; más raro es lo inverso. No se trata de una dimensión física, sino metafísica.

La voluntad sería una potencia del alma, un decreto divino, fuera del control del sujeto, externo a él y por tanto indómito. Un afamado psiquiatra norteamericano, Abraham Maslow, explicaba que toda capacidad es una necesidad. Pide pista sola. Es un mandato que no se detiene a analizar conveniencias ni a especular.

Su prima, la vocación, viene de vocatio: llamar. Los romanos pensaban que era un llamado de Dios, una vox, una advocación que cuando se producía nadie podía resistírsele; que convoca y mueve a hacer, casi sin saber por qué.

Ortega y Gasset creía que al ser fieles a nuestra vocación éramos fieles a nuestra propia vida. Que la vocación (destino personal) designa la autenticidad del ser humano porque es insobornable e intransferible.

Tantas vueltas para decir que no hay un por qué desde la razón: aquello de que el corazón tiene razones que la razón no entiende. Que en una empresa guiada por el principio de maximizar los beneficios probablemente echarían a quien se disponga a malgastar los recursos en un proyecto tan incierto y económicamente poco aconsejable, como editar un diario.

Para el diccionario, editar es “sacar a la luz pública una obra”. Escribí una vez que editar comparte la raíz con edificar. Y con educar, que también significa “sacar afuera”. Editar proviene –también– del latín: edîtîo que literalmente quiere decir parto, dar a luz. Nada menos.

La creatividad es un intento de imponer nuestros deseos a la realidad. Hacer público lo creado –publicar– es compartirlo, obsequiarlo a sus destinatarios. Los artistas, por ejemplo, arden en deseos de mostrar. Pero aún sin el reconocimiento de los demás, quien crea vive una experiencia gratificante, ya que el trabajo bien hecho hace cantar al espíritu.

Esta reencarnación de Perfil me impulsa a pensar en aquello que también necesitó nacer dos veces. Apenas como cábala y entretenimiento, vale recordar aquí que la Apolo 11 consiguió alunizar después de haberlo intentado y fracasado la Apolo 10. Lo mismo sucedió en Marte: primero falló el Mars Pathfinder en 1997 y luego lo logró el Spirit el año pasado.

La Argentina logró su primer Campeonato Mundial de Fútbol de 1978 en su segunda final, después de haber malogrado la otra en 1930. Y en su primer Campeonato Mundial de Fórmula 1 Fangio tuvo que abandonar en su primer carrera, pero luego llegó primero en la segunda.

Recién en su segundo viaje por el Atlántico, Américo Vespucio advirtió que aquellas tierras que había recorrido no eran parte de Asia sino un Mundos Novus que llevarían su nombre.

La propia ciudad de Buenos Aires demandó el compromiso de dos fundaciones. Y el alto Aconcagua, como no podía ser menos, reclamó dos misiones para entregar su cumbre: una en 1883, otra en 1896. Unos años antes, también Sarmiento tuvo que fundar dos veces su diario El Zonda.

El destino parece requerir la complicidad de la voluntad.

A veces, intentando lo imposible es como se hace lo posible. La insistencia es la materia prima con la que se consigue realizar los sueños. Leonardo afirmaba que lo que persevera, aunque sea débil se transformara en fuerte.

Para no pocos filósofos, la voluntad tiene un carácter irreductible; es autónoma, principio y fondo de cuanto existe y motor de todo cambio.

Desde una perspectiva moral, para santo Tomás el bien, en tanto que es comprendido, es objeto de la voluntad y la mueve como un fin. Al querer algo, el hombre se quiere a sí mismo. Querer es querer vivir, deseo de seguir siendo.

Descartes consideró a la voluntad infinita respecto del intelecto, porque el segundo delibera pero sólo la primera decide. Y Maine de Biran alteró el principio cartesiano de “pienso, luego existo” por “quiero, luego existo”.

Cualquier ser humano juzgaría absurda la pregunta: “¿Por qué quiere usted existir?”.

La voluntad de creer es requisito del pensamiento: si nos propusiéramos ser completamente racionales no podríamos encontrar una base para creer que haya una verdad, o que nuestra mente y la verdad estén hechas la una para la otra.

Si creyéramos que nuestro intelecto es infalible, podría tener algún sentido esperar hasta contar con pruebas más firmes de la verdad o la falsedad de una hipótesis.

Hacer es creer, y la acción es voluntad. La personalidad de los individuos no se manifiesta en expresiones estáticas, sino sólo en movimiento.

Para Unamuno, la voluntad de sobrevivir es el instinto constitutivo de la vida. La voluntad de poder –voluntad de potencia en realidad, y mal traducida del alemán– era para Nietzsche la fuerza fundamental de todo, incluida la naturaleza. Un ímpetu que va siempre más allá, que no se detiene hasta su muerte; algo vital, orgánico y biológico.

O sea: la fuerza universal, impulso intrínseco de toda materia y la esencia íntima del ser. Visto así, vida y voluntad son sinónimos.

Schopenhauer dedicó toda su obra a la voluntad: “el mismísimo qué del mundo”. Escribió que ella es el incesante y ciego impulso, la cosa en sí, su contenido y esencia. La vida es autoconocimiento de la voluntad, y el mundo su espejo.

Para concluir, queda Rousseau, quien en su Contrato social habló de la voluntad general que se manifiesta en la voluntad de una comunidad: la voluntad colectiva.

De ella dependerá el futuro de este diario: de la voluntad de los lectores y los anunciantes.

No sé por qué, pero estoy convencido que esta vez coincidirán nuestras voluntades.
*Fundador de Perfil

jueves, 25 de agosto de 2005

Denuncia contra Crónica por vaciamiento de empresa y despidos masivos

Sr. Juez Los que suscriben Andrea Salmini, Nancy Acosta y Aquiles Castagnino, miembros de la comisión interna de la Unión de Trababjadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) en la empresa Editorial Sarmiento S.A. en los autos caratulados Editorial Sarmiento s/su concurso preventivo expediente N¨75965/2001, con el patrocinio legal del Dr. Pablo Llonto, abogado tomo 28 folio 283 de la CSVN, constituyendo domicilio legal en Pte. Luis Sáenz Peña 1335 primer piso depto.9 capital federal, V.S. respetuosamente digo:

Personería:
Los que suscriben esta presentación piden tener intervención en autos ya que figuran como acreedores quirografarios en su mayoría privilegiados ya que trabajan en el sector prensa de la Editorial Sarmiento a lo que suman su condición de delegados generales en representación de más de 300 trabajadores (todos ellos trabajadores) de la nominada del sector prensa. Y pedimos tener esta intervención en autos a raíz de los gravísimos hechos que vienen ocurriendo en la administración y preservación de los bienes de la concursada con gran repercusión en la paz social.

Hechos:
El diario La Nación en su edición del 24 de agosto de 2005 página 9 publicó una información con el título de Cambios en Crónica: niegan que se haya vendido el diario. La información producto de la investigación de una periodista especializada en medios plantea el dilema de si Editorial Sarmiento está siendo objeto de un gerenciamiento por un grupo empresario vinculado a la obra social de la Unión Obrera Metalúrgica, como la empresa de seguro social Forjar Salud o por el contrario si la editorial se vendió con la consiguiente transferencia de acciones que estarían en cabeza del empresario Héctor Ricardo García.
La información refleja la realidad que se vive dentro de la empresa porque durante un mes y hasta comienzos de agosto el diario Crónica estuvo gerenciado con opción a compra por el grupo empresario Ortellano vinculado a la aseguradora Liderar S.A. Se habría suscripto un convenio entre el directorio de la editorial y el grupo Ortollano para comprar la empresa pero tenemos entendido que esta situación jamás se puso en conocimiento de V.S. ni de la sindicatura ni de los abogados de la fallida en el concurso, y por sobre todas las cosas se ocultó este manejo dirigencial que causa grave perjuicio a todos los acreedores.
En el curso de un mes del grupo Ortollano hizo tantos destrozos y desatinos inclusive fue denunciado penalmente en contra de los administradores por incumplimiento de resoluciones del Ministerio de Trabajo. El mal manejo generó una gravosa carga de juicios laborales por despidos masivos de jefes con más de 20 años de antigüedad, uno de los cuales solo en curso tiene reclamos por más de medio millón de pesos.
Ante esta situación y carencia absoluta de manejo de este tipo de empresas periodísticas el dueño de la editorial Héctor Ricardo García terminó echándolos porque durante esa desastrosa gestión el grupo Ortollano/Liderar no pusieron un centavo, sino que ocasionaron pérdidas por más de 140 mil pesos, suma que afrontó Estrellas Producciones S.A. (Canal Crónica TV) integrante del grupo Crónica en concurso. En menos de 24 horas, la conducción del diario Crónica se transfirió al grupo que lidera el Sr. Raúl Olmos quien trajo como administrador a un ex administrador del diario que como primera medida ordenó retomar tarea a un ex empleado con un juicio contra la empresa por 400 mil pesos.
Este hecho determinó preguntarse: Quién afrontaría esa indemnización? ya que ante el regreso del actor el juicio en principio le significaría la terminación del proceso con la correspondiente condena a la empresa.
Esta situación determinó que el mismo grupo relevara por falta de idoneidad al flamante administrador y pusiera otro. También incidió en el alejamiento de ese administrador vinculado a la obra social de la UOM mantener llamativos vínculos con personas procesadas por mala administración como ex gerentes en la empresa que cumplieron 7 meses de prisión en el penal de Villa Devoto. Según versiones el administrador en cuestión tenía previsto reunirse con otros ex gerentes que actualmente están en prisión en distintos penales por administración fraudulenta y fraude fiscal por 17 millones de pesos, delitos todos ellos gravísimos.
Como si esto fuera poco, el límite de sorpresa bate cualquier récord ya que esta administración continuó un camino cuyo final es el caos y la quiebra empresaria, hace cuestión de horas produjo un masivo despido de 34 jefes gráficos y de prensa.
En el diario se vive un momento de caos y zozobra generalizados ante una lluvia de telegramas de despidos, en los que insólitamente se justifica dejar sin trabajo a nuestros representados so pretexto de la crisis derivada del concurso preventivo; es decir adjudica la culpa de este proceso a V.S., los síndicos y los letrados de la fallida.
Lo que está ocurriendo significa un cambio en la administración de la concursada y en los manejos de los valiosos bienes que conforman el activo de la masa concursal como el edificio, las máquinas rotativas, el avión Lear Jet, los terrenos en Puerto Madero, un leasing en el edificio de La Opinión, el diario El Atlántico de Mar de Plata.
Si se permitiese que estos desmanejos continúen y la empresa quede en manos de gente irresponsable y sin la correspondiente supervisión de la sindicatura, la empresa quedaría al borde de la quiebra y con los fondos derivados dolosamente a otros destinos, en perjuicio de los acreedores.
Tan irregular es la supuesta restructuración anunciada por estos nuevos administradores que al personal despedido en estas últimas horas lo citan a un estudio jurídico, le ofrecen sumas irrisorias, lo que se agrava porque en un caso, la propuesta es aceptada pero se les dice que el dinero no está disponible aún, con la aclaración de que, en caso de tenerlo, la indemnización sería con una quita del 60 por ciento, es decir se trata de una farsa de indemnización ya que el objeto es echar a la gente a la calle sin un centavo de indemnización.
En conclusión, estamos ante hechos gravísimos que afectan la continuidad empresaria, atentan contra la masa concursal y desligan de la responsabilidad patrimonial a los verdaderos dueños, quienes ensayan una suerte de hombres de paja o testaferros para no afrontar las obligaciones legales ni garantías que presenta el acervo del grupo económico Crónica.

Petitorio
En consecuencia pedimos:

1 Se nos tenga por parte con el domicilio constituido y se nos de la intervención en autos. 2 Se requiera a la fallida la copia de los contratos que ha celebrado en el último mes, ya sea por gerenciamiento o transferencia de acciones con la totalidad de los anexos.
3 Se de vista de esta presentación a la sindicatura, al abogado de la fallida para que evacuen la vista en el plazo de ley. Se analice el desempeño de la sindicatura frente a los gravísimos hechos denunciados, que prima facie resultan conculcatorios de la defensa de la masa de acreedores.
4 Hago reserva del caso federal para ocurrir ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación por violación de derechos constitucionales como de propiedad y debido proceso.

Proveer de conformidad
Será Justicia

martes, 14 de junio de 2005

Misoginias

Por: Marcelo Simón*
El folklore tiene contenidos misóginos en América latina, que hemos sabido enriquecer, a partir del legado hispánico inicial, con variopinto cultivo en diversas vertientes: zambas, chacareras, chamamés, milongas, cumbias villeras y tangos se han ocupado de la mujer impiadosamente desde hace mucho. Esta fobia puede ser rastreada por lo menos desde la copiosa documentación coplera del español Francisco Rodríguez Marín que tanto inspiró a nuestro Juan Alfonso Carrizo, quien, dicho sea de paso, no trepidó en censurar los versos políticamente incorrectos que dice o canta el pueblo desde siempre. Ahí y en otras fuentes aparece el machismo más enjundioso, generalmente celebrado con estrépitos diversos (por ejemplo en los festivales) o al menos tolerado sin mayores objeciones en otros foros.

Martín Fierro tiene su miga al respecto. El personaje, frecuentemente elegido como prototipo de la nacionalidad, humilla a una mujer negra tanto como para que su compañero, que reacciona en defensa del honor de la morocha, sea achurado por la criatura hernandiana. Fierro, de todas maneras, tiene actitudes piadosas para con otras féminas, presumiblemente blancas: su propia esposa, a la que perdona por haberse ido con un gavilán, y la cautiva, que es víctima de la tortura de otro hombre –claro que aborigen–, quien además asesina a su bebé. En ese admirable y cruel relato no falta un dato estremecedor: uno de los protagonistas, el Viejo Vizcacha, mató a su mujer con un palo porque le cebó un mate frío, como cuenta el Hijo Segundo de Fierro en el reencuentro familiar, sobre el final de la historia en la que este viejo perdulario aconsejaba a los varones, comprensiblemente, no casarse: “Si querés vivir feliz, / dedicate a solteriar”, decía.

En nuestro cancionero hay otros ejemplos más recientes de uxoricidios: el marido de la salteña Juana Figueroa le recrimina a la muerta ¡qué él mató! su comportamiento en vida, según el texto del jujeño Jorge Calvetti; mucho más acá en el tiempo, Víctor Heredia jura que vio al asesino y marido de Alelí bailar con la sombra de la pobrecita en la celda, como si nada hubiera pasado. En fin, tal vez no haya que llegar a esos extremos. Una golpiza adecuada puede corregir conductas femeninas, dice Alfredo Zitarrosa, en “Coplas por cifra y milonga” (que en Carmen de Patagones canta también el soguero Angel Hechenleitner en recopilación propia): “A la mujer cuando es buena / no hay plata con que pagarle; / pero cuando sale mala / no hay palo con que pegarle”.

Algo parecido se afirma en una chacarera de Calixto Brizuela que suele cantar el sanluiseño Juanón Lucero: el hombre le propone a su novia ir a vivir al campo, pero a ella no le gustan esos aires; entonces él el promete una guacha (rebenque de hoja gruesa) de cuero, “no sé si te va a gustar”, le añade. Y por las dudas no alcance, “esta guitarra que tengo te la pongo de collar”. No es raro que en el folklore, sobre todo hace años, las propias mujeres repitan sentencias como ésta: “la mujer engañadora, doscientos palos merece” cantaba la gran Martha de los Ríos, mamá del inolvidable Waldo.

Es pertinente, si uno le presta atención al viejo cancionero: algún bailecito, cierta chacarera, alguna baguala masculina repiten: “La mujer es como el diablo, / parienta del alacrán: / cuando ven al gaucho pobre / alzan la cola y se van”. Por eso hay que castigarlas.

“A las mujeres, quererlas / y no darles de comer, / porque si comiendo engañan, / muertas de hambre quieren bien”, anotó Jorge Washington Abalos en una recopilación santiagueña. Horacio Guarany, que ha escrito tantas canciones sentimentales tan buenas, en los comienzos de su carrera grabó “Todas las cositas”, un bailecito de Tito Véliz en el que afirmaba: “Mi mujer de cualquier cosa quiere reír, / le doy un chirlo, una patada,/ una trompada, la hago dormir”.

En la vecindad, por las esquinas del tango, el panorama empeora. Con solo escuchar a Edmundo Rivero se entera uno (“Tortazos”, de Maroni y Razzano) de que el varón no la rompe de un tortazo a la mina “por no pegarle en la calle”. Parece que así hay que actuar, como atestiguan los vecinos de una pareja que escuchaban puertas adentro los cachetazos del galán que “parecían aplausos, parecían, de una noche de gala en el Colón”, como creo que cronicó Celedonio Flores.

El premio mayor, de todas maneras, lo deberían recibir este “Amasijo habitual” de Carlos de la Púa refiriéndose al varón y su compartamiento: “La durmió de un cazote, / gargajeó de colmillo, / se arregló la melena / y pitándose un faso, / piantó de la atorranta pieza del conventillo / y silbando bajito rumbeó p’al escolaso”.
*Director de Radio Nacional Folklórica

domingo, 29 de mayo de 2005

Por una política de medios inclusiva y no exclusiva

La sanción del Decreto 527/05 se convierte en una donación inaceptable a los propietarios de medios que se ven beneficiados por una medida que suspende los plazos que fijaba la ley de la dictadura y le otorga otros diez años de uso de esa licencia, para algunos medios esto redunda en una extensión de hasta 35 años. Esto significa que en los años por venir nadie podrá acceder a una licencia de Radio o TV, con esto se restringe la diversidad y la pluralidad. Todo queda en pocas manos... o mejor decir en las de siempre.

El pasado año junto a otras organizaciones suscribimos: "Si unos pocos controlan la información no es posible la democracia. Deben adoptarse políticas efectivas para evitar la concentración de la propiedad de los medios de comunicación".
Luego el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, reconocía en una reunión con representantes de organizaciones vinculadas a la comunicación y los derechos humanos, que la sanción de una nueva ley de Radiodifusión es "una deuda pendiente de este gobierno" y admitía que "no era un tema prioritario" en la agenda actual del Ejecutivo.

Si uno busca declaraciones del Presidente Nestor Kirchner acerca de los medios de comunicación solo encontrará alguna crítica dirigida a algún periodista o diario en particular.

Kirchner se preocupo por dejar en sus funcionarios sus pensamientos ante las acciones de las empresas o empresarios: Julio Bárbaro, interventor del ComFeR, sosteniendo que Raúl Moneta es un amigo... También podemos encontrar críticas a Telefónica, en un primer momento; al Grupo Mexicano C&E por la cantidad de radios que posee y alguna que otra puntual acotación ante una nota que el gobierno consideraba adversa.

En ese marco Enrique Albistur, Secretario de Medios, se encarga de distribuir unos 30 millones de pesos mensuales para colaborar con estos medios "para que no se caigan".

En estos dos años de gestión no debe extrañar la política de medios que despliega Kirchner, sus funcionarios de segunda línea escuchan los reclamos de los medios de propiedad social, pero por otro lado asegura que todo quede en manos de los grandes monopolios informativos.

Lo ocurrido el pasado 20 de mayo fue muy bien recibido por el sector empresarial beneficiado que se mostró feliz por la iniciativa. Así se destacan las declaraciones del señor Alberto Gollán titular de Televisión Litoral S.A. quien expresó estar "exultante", con esto suma una cantidad de años más a los 40 que cumplirá el 20 de junio su canal. Nunca nadie analizó si es necesario sumar una década más a un canal que de por vida fue una mera repetidora de Canal 13, con la sola inclusión de un programa de variedades diario y alguna que otra pequeña producción externa.

Por su parte, Daniel Vila y José Luis Manzano también festejan, es en esta ciudad donde el Multimedio Uno se hace fuerte con dos radios AM otras tantas FM´s y el Diario La Capital.

El presidente declaró que esta es "una oportunidad de diseñar estratégicamente el marco que le quieren dar a la inversión del medio" y que "queremos empresarios nacionales, en todas las áreas y queremos que los medios estén en manos de empresarios nacionales", pero en ningún momento observó como se entregaron esas licencias, el origen del dinero obtenido para las inversiones, quienes están detrás de esos medios y si, sobre ellos había algún reclamo judicial que les impida ser poseedores de esa licencia.

A los empresarios les otorga un doble beneficio los invita a invertir en televisión de alta definición y les asegura una licencia para transmitir de manera digital y continuar la misma por vía analógica, un caso similar se da con el caso de las nuevas tecnologías de transmisión de frecuencias de radio.

Las emisoras que nos registramos en el año ´89, según lo dispuesto por Ley N° 23.696/89 art. 65 y decreto N° 1357/89, y recibimos a cambio un Permiso Precario y Provisorio, se nos prometió el acceso perentorio a una Licencia de Radiodifusión. Hoy a 16 años esto no ocurrió.

Mientras tanto las organizaciones de la sociedad civil observamos como en 22 años de democracia en el país se modificaron leyes que permitieron "vender" petróleo, teléfonos, gas, aguas, etc. y medios de comunicación pero nunca estuvo la voluntad política de derogar una ley de la dictadura y sancionar una ley de telecomunicaciones de la democracia que contemple la propiedad de medios para que la sociedad civil pueda acceder a cumplir con un derecho inalienable: el de la comunicación y sus medios.

Aire Libre, Radio Comunitaria


Integrante de Aire Libre, Centro de Educación, Comunicación y Biblioteca Popular
Rosario - Santa Fe – Argentina

viernes, 15 de abril de 2005

Según el Diari de Tarragona Manzano se quedó con una parte del Puerto Rosario

Las empresas de Tarragona llevan al juzgado la gestión de Puerto Rosario Han presentado cinco denuncias por haber perdido el control de las acciones de la Terminal
Ivan Rodon i Tenas | irodon@diaridetarragona.com
Las cuatro empresas tarraconenses presentes en la Terminal Puerto de Rosario (TPR) han presentado cinco denuncias en dos juzgados argentinos después de haber perdido el control de la misma tras una asamblea irregular, convocada a sus espaldas y sin dejarles participar, y en la que, tras aprobarse una ampliación de capital, quedaron en minoría y a merced de los socios argentinos y uruguayos.
Las cuatro empresas de Tarragona (Cementos Goliat, Fruport, Silos de Tarragona y Tarragona Port Services) que se apuntaron a la aventura de Puerto Rosario, animadas por el ex presidente de la Autoritat Portuària, Lluís Badia, han sido estafadas. Así se desprende de una irregular jugada urdida por el presidente de la terminal, Guillermo Salazar -hombre de confianza de Badia en el puerto argentino- y de la consecuente defensa que estas empresas han iniciado en los juzgados.
En total son cinco las demandas presentadas por los tarraconenses en dos juzgados de Rosario después de la irregular asamblea que les dejó en minoría cuando detentaban el 51 por ciento de la sociedad Termina
Puerto de Rosario (TPR).
Según ha podido saber el Diari, los problemas accionariales comenzaron a finales de 2004 cuando Guillermo Salazar convocó de forma oculta una asamblea ordinaria y extraordinaria con la finalidad de licuar el capital de las empresas catalanas, que tenían el 51 por ciento de las acciones de TPR. Sin embargo, esta convocatoria fue abortada después de que alguien avisara a las firmas tarraconenses de las intenciones de Salazar y éstas cancelaran los poderes que le habían dado al presidente y nombraran como representante legal a un prestigioso buffet de abogados de Buenos Aires, Estudio O'Farrell. Descubierto, Salazar anuló la convocatoria y viajó a Tarragona para intentar rendir explicaciones a sus socios.
Éstos, alertados por las maniobras anteriores, le dejaron claro que en adelante no aprobarían nada antes de conocer los resultados de una auditoría que debería efectuar una consultora reconocida internacionalmente, KPMG.
Sabiendo, pero, Guillermo Salazar que el resultado de una auditoría podía dejar en evidencia su deficiente gestión al frente de la terminal, regresó a Rosario con la intención de ganar tiempo y aprovechar las fiestas del puente de la Purísima para, otra vez, convocar una nueva asamblea ordinaria y extraordinaria que aprobase su gestión y, de paso, una ampliación de capital que dejase en minoría al grupo tarraconense.

Nuevo aviso
Sin embargo, un nuevo aviso permitió a los representantes legales de las empresas catalanas (del gabinete Estudio O'Farrell) reaccionar a tiempo y se personaron en las oficinas de Puerto de Rosario para asistir a la asamblea y denunciar lo acontecido. Pero esta vez Salazar no estaba dispuesto a demorar por más tiempo sus intenciones e impidió el ingreso de los abogados contratados por los tarraconenses, que tuvieron que conformarse con dejar constancia de lo ocurrido redactando un acta notarial. Así las cosas, el presidente de la Terminal Puerto de Rosario pudo acometer finalmente la citada ampliación de capital que dejaría en minoría a las empresas de Tarragona, que pasaron de tener el 51 por ciento de las acciones a poseer el 40 por ciento. El resto se lo repartieron José Luis Manzano (propietario del diario La Capital), que recibió el 20 por ciento de las acciones; el propio Guillermo Salazar, con el 15 por ciento; Carlos Espina, con la misma cantidad; y Gustavo Pedro Sanahan, con el 10 por ciento restante. Todos ellos del entorno de Salazar.
La explicación que el presidente de TPR dio para no dejar asistir a la asamblea a las empresas de Tarragona fue debido a que éstas, con antelación, no habían ingresado unas aportaciones económicas. Lo que calló deliberadamente Guillermo Salazar fue que entonces él era el apoderado de los empresarios catalanes y que no les notificó lo que debían ingresar. Cuando lo hizo, las cuatro empresas tarraconenses enviaron de inmediato el dinero, pero por un problema administrativo y burocrático, el dinero nunca llegó a ser ingresado en la cuenta de la Terminal Puerto Rosario, sino que permanece en una cuenta del BBVA.

Las denuncias
Así las cosas, tras perder la mayoría del accionariado de TPR, a las cuatro empresas de Tarragona -de las que otros sectores portuarios de Rosario han destacado a este rotativo su profesionalidad, seriedad y honestidad- no les ha quedado otra opción que recurrir a la justicia.
En las últimas semanas se han presentado cinco denuncias, dos a cargo de Interlogística Portuaria SA (Cementos Goliat) y tres de Inter Rosario Port Services (TPS, SITASA y FRUPORT, en los Distritos (juzgados) 3 y 6 de Rosario. En las demandas presentadas se solicita la impugnación de la asamblea general ordinaria y extraordinaria, y que se reparan los daños ocasionados a las cuatro empresas tarraconenses. Éstas, por su parte, prefirieron ayer guardar silencio a la espera de ver cómo se resuelve el asunto judicial, al igual que el presidente de la Autoritat Portuària de Tarragona, Josep Anton Burgasé. En todo caso, fuentes argentinas no descartan que según sea la resolución judicial, las empresas tarraconenses acaben vendiendo su participación y abandonen Rosario.

Fuente: Diari de Tarragona

jueves, 3 de marzo de 2005

Inauguración del Centro de Producción de FARCo en Rosario

Las/os invitamos a la inauguración del Centro de Producción del Foro Argentino de Radios Comunitarias. Este centro interconecta a las radios comunitarias de Argentina. Desde Rosario se realizan envíos con información de la red de corresponsales de FARCo y via satélite llegan a todo el país y América Latina via ALER Satelital.
Las/os esperamos el viernes 4 de marzo a las 18 hs. en Tucumán 3950.

domingo, 9 de enero de 2005

“Este gobierno mantiene un doble discurso con el tema de las cooperativas y la radiodifusión”

En un mercado cada vez más concentrado, un grupo de cooperativas se unió para dar pelea en el mercado de cable y de radiodifusión
Por: Natalia Aruguete
“Una cooperativa sola es imposible”, con este espíritu, el 5 de mayo de 1995 se creó el Grupo Colsecor (Cooperativa de Provisión y Comercialización de Servicios Comunitarios de Radiodifusión), un operador múltiple de TV por cable dedicado a organizar, contratar y transportar programación, generar contenidos y operar circuitos de radiodifusión comunitaria. Nació “por el impulso integrador de trece televisoras de raíz cooperativa de la provincia de Córdoba”, dicen en la entidad, que ocupa el sexto lugar de importancia en Argentina y está dentro de los primeros veinte operadores de América latina. Hoy tiene más de cien socios y es el sector con mejores chances de competir con los grandes operadores de radiodifusión, asegura en diálogo con Cash su director, Rodolfo Santecchia.

¿Cómo caracteriza a Colsecor?
Como un producto exitoso de la economía solidaria de los noventa. Colsecor introdujo un protagonista dentro de la radiodifusión con poder económico, jurídico y de negociación que compensa el poder de los grandes del sector, que concentran el 50 por ciento de los abonados del cable.

¿Qué función cumple Colsecor?
Aglutina a múltiples cooperativas que atienden a los usuarios finales. Eso les permite negociar, manejar grandes sumas de dinero y realizar grandes operaciones que no podrían hacer solas.

¿Cómo fue el proceso de crecimiento?
La primera etapa duró desde el ’95 hasta el ’97. Todos los asociados eran de Córdoba, primero fueron 13 y luego 14 cooperativas.

¿Que pasó después de esos primeros años?
En 1997, se creó Carco (Cámara Argentina de Cooperativas, Mutuales y otros Prestadores Comunitarios de Radiodifusión), que es nuestra organización de lucha gremial. Nos pusimos en contacto con otras cooperativas del resto del país que brindaban servicios de radiodifusión. Se intentó crear integraciones similares a Colsecor, pero en ninguna de esas provincias estaban dadas las condiciones. Entonces abrimos las puertas de Colsecor para que se integrasen. Saltamos de una organización provincial a una nacional.

¿Cuántos socios son ahora?
Ciento cinco en todo el país. Llegamos a 150 mil hogares y somos el sexto operador de Argentina, con el tres por ciento del mercado de cable.

¿Cómo fue el desempeño financiero?
En tres años llegamos a facturar el primer millón de pesos. Desde ahí, crecimos geométricamente y en este momento estamos facturando más o menos 17 millones de pesos anuales.

¿Con qué obstáculos se encuentran?
Las cooperativas no tienen trabas en la telefonía, pero sí en la radiodifusión, sobre todo por las limitaciones del artículo 45 de la Ley de Radiodifusión. En telefonía, hay cerca de seiscientos mil usuarios; en el servicio eléctrico, casi dos millones; en la radiodifusión no llegan a 160 mil. El marco regulatorio impide el desarrollo de las cooperativas en el sector. Si se eliminan las barreras, creemos que el único sector que crecerá fuertemente en el servicio de radiodifusión será el cooperativo. Hay un obstáculo interno: el 70 por ciento de los usuarios cooperativos de cable forma parte de Colsecor, el otro 30 está aislado. Eso es un error del movimiento.

¿Que visión tiene Colsecor del actual gobierno?
Hasta hoy, la actitud de Kirchner ha sido igual a la de gestiones anteriores. Este gobierno mantiene un doble discurso con el tema de las cooperativas y la radiodifusión.

¿Qué diferencia a las cooperativas de los grandes prestadores?
Para nosotros, los consumidores no son clientes sino asociados. Es una relación basada en el principio de propiedad común. Nuestra frase es: “Sea dueño, no cliente”.

¿Qué significa para el cliente “ser dueño”?
Participar en la toma de decisiones sobre la prestación del servicio, en el control de la gestión, en la elección de quienes gestionan el servicio y hasta en los riesgos empresarios.
Fuente: Página/12

jueves, 6 de enero de 2005

Las radios alternativas no bajan la voz, resiten

Se calcula que hay más de seis mil radios que no responden a grandes grupos o empresas y que resisten los embates de una legislación perimida. En el mapa radiofónico argentino, lo alternativo genera sus propios espacios
Por: Cristian Vitale
Hace un tiempo figuraban en las mediciones como “radios no identificadas”, hoy la mayoría de los rankings ni siquiera las ponderan. Ocurre que de a una tienen, por lógico efecto de alcance, poco peso en el universo mediático. Pero en conjunto –se calcula que hay más de seis mil entre Ushuaia y La Quiaca– cosechan entre un 30 y 40 por ciento de preferencia entre los radioescuchas. Los grupos interesados en evitarlas las llaman ilegales, truchas o simplemente “no autorizadas”. Otros, en cambio, prefieren términos menos peyorativos: alternativas, populares, barriales o cooperativas. Lo cierto es que a la mayoría las une un rasgo común: el contacto cara a cara con los vecinos de su área de influencia.
“Nos vemos con la gente todos los días y nunca adoptamos posiciones neutrales, la gente sabe que estamos de su lado, abriendo el micrófono para dar cuenta de lo que les pasa”, dice a Página/12 Mario Farías, director de FM Sur, ubicada en Villa Libertador, Córdoba. Pese a que trasmite sólo con 1 kw de potencia, la radio llega al 70 por ciento de la ciudad –unas 120 mil personas– y, como tantas, tiene fluida relación con las organizaciones sociales. “Interactuamos con unas 100 organizaciones barriales. Aquí se dictan talleres y cursos de capacitación, proyectos de radios escolares, etc.”, agrega. Calles rotas, contaminación ambiental, inundaciones o simplemente la necesidad de expresión de la población –el derecho a ser o pensar diferente– son otras preocupaciones centrales de las radios cooperativas. Radio Encuentro de Viedma opera sobre esta realidad. Néstor Busso, su director, lo explica así: “La comunidad participa en la programación y la producción de la radio. Esto es central en las emisoras comunitarias. La relación con la sociedad es muy intensa”.
El ámbito cooperativo abarca también organizaciones que no son precisamente radios, pero sí generan programas para el micrófono. Entre ellas está Incupo, una productora independiente de la ciudad de Reconquista, Chaco, que produce programas –en vivo o envasados– para unas cien FM’s de Chaco, Corrientes, Formosa, Santiago del Estero y Santa Fe. “Los programas están relacionados a la cultura campesina, la producción agroecológica, el cuidado de la salud en manos de la comunidad, la lucha de los pueblos indígenas por la tierra, etc.”, manifiesta Luis Nocenti, significando una realidad apta para relacionarla con las actividades de FM Pocahullo, de San Martín de Los Andes. Roberto Arias, que integra su directorio, sostiene que están construyendo una nueva realidad con las necesidades del Pueblo Nación Mapuche. “Otro poder, diríamos que más popular”, sostiene.
Las más de 6 mil radios que operan en el país en estas condiciones soportan desde hace 24 años los efectos de la ley 22.285, que fue sancionada durante la última dictadura y sostenida en democracia por grupos concentrados o cámaras empresariales (llámese Daniel Hadad o todo lo que se parezca). En efecto, una de las razones que ellas aluden para que no se derogue la ley (ver aparte) ancla en causas ideológicas. Es habitual que, al reproducir los problemas concretos del vecindario, suelan tener inconvenientes con funcionarios o empresas con alguna responsabilidad en la problemática barrial.
“La critica nunca es bien digerida. Nosotros no asumimos posiciones ultras, pero si hay critica fuerte y bien fundada son los oyentes quienes interpelan y discuten con funcionarios. Hay algunos que se esconden, pero a la larga nos atienden, porque saben que pagan un precio bastante alto”, dice Miguel Farías. Arias va más a fondo y reconoce que las relaciones con las autoridades son muy malas. “Hemos sufrido amenazas, sabotajes y denuncias de todo tipo. Una vez –ejemplifica– descubrimos a un funcionario municipal y lo grabamos cuando planificaba quemarnos la radio. También un compañero fue amenazado de muerte por el secretario privado del intendente, Sergio Schroh.” En este sentido, las anécdotas del universo radial alternativo son numerosas. Busso cuenta que, si bien las relaciones con el municipio no siempre son inicuas, han tenido muchos problemas con los funcionarios. “El gobernador de Río Negro se enojó varias veces y salió a insultarnos por otros medios... también nos atacó la policía y ganamos juicios consiguiendo la condena de un comisario mayor.”
Otro rasgo común a todas las radios es la mirada negativa sobre monopolios y multimedios. “Nosotros producimos un hecho que quedará en nuestra historia”, ejemplifica Claudio De Luca, de Radio Aire Libre de Rosario. “Durante el litigio en Bolivia levantamos la programación para transmitir en vivo con la Red Erbol. Los compañeros de Indymedia lo subieron a internet y en las madrugadas recibíamos llamadas de distintos lugares del planeta que nos pedían no interrumpir la transmisión. Si en este país tuviéramos los beneficios de Manzano, otra sería nuestra historia, no tendríamos que pelear el lugar con más de 150 radios en el aire y nuestro trabajo tendría mayor llegada y repercusión.” Farías prefiere apelar a la historia para explicar lo mismo. “Las políticas neoliberales favorecieron la concentración económica y mediática, medios que aplaudieron el modelo económico de exclusión.” Busso agrega: “Romper los monopolios es condición para asegurar la democracia”.
El nivel de exposición y los peligros que acarrea mantener una actitud autónoma respecto del poder motivó que las radios cooperativas se nuclearan en una organización tendiente a proteger sus derechos: el Foro Argentino de Radios Comunitarias (Farco), que además de tener activa participación tendiente al dictado de una nueva Ley Nacional de Radiodifusión, es miembro de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER) y de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (Amarc), que define a este tipo de emprendimientos radiofónicos como “contraculturales”. “En el Foro –explica Arias– pretendemos enmarcar a todas aquellas radios que son de propiedad social, ya sean fundaciones, asociaciones, clubes o juntas vecinales que tengan tres características básicas: propiedad social, gestión democrática y participación.”
Entre los intereses que defienden las organizaciones están los económicos. De hecho, muchas de ellas desaparecen por no poder mantener la infraestructura mínima de funcionamiento. Y las que logran mantenerse, sobre todo las que sostienen una postura ideológico-social comprometida, se pierden la posibilidad de ser auspiciadas por grandes empresas u organismos de gobierno, y a menudo son sostenidas por pequeños comercios de barrio o filántropos interesados. La mayoría de ellas no vende espacios (como sí hacen otras radios que, pese a autodenominarse “cooperativas”, funcionan en realidad como empresas comerciales que venden sus espacios al mejor postor). “Acá no se le vende el espacio a nadie –afirma Arias–, los programas son de la radio y para mantenerlos vendemos la tanda comercial a cinco pesos la salida o buscamos auspicios. El teléfono y la luz, por ejemplo, lo solventamos con canjes.” “Nosotros tampoco vendemos espacios –ratifica Busso–, sólo publicidad, siempre y cuando no condicione los contenidos.” FM Sur no escapa a la generalidad. “Tenemos coproducciones para los programas deportivos, pero el 70% de la programación es propia. No vendemos espacios.” Otro canal de financiación –el auspicio– cuenta con estrategias propias de la comunicación alternativa, aunque muchas radios comerciales también la apliquen. Sur, por ejemplo, tiene un plan para pequeños anunciantes –les cobra 100 pesos por mes por 8 menciones diarias– y otro para grandes, que van desde el gobierno provincial o municipal, hasta grandes empresas. “Nuestra radio tiene presupuesto anual de 120 mil pesos, en concepto de publicidad, eventos, alquiler de sala de grabación, ejecución de proyectos sociales. Parte de ese presupuesto está destinado a los sueldos de once personas y al pago de servicios”, afirma Arias, de Pocahullo, que funciona con un transmisor de 300 watts.
La cantidad de gente que demanda una radio comunitaria standard para funcionar normalmente no supera las 30 personas, entre periodistas, productores, administradores, operadores y conductores. En Pocahullo trabajan cerca de 50 “sin sueldo fijo”. “Nos repartimos lo mucho o poco que hay para repartir”, informa Arias, redondeando el espíritu comunitario de las emisoras hasta hoy perseguidas por una ley de la dictadura.

Esa ley de la dictadura
El sistema democrático le debe hace más de 20 años a la sociedad una Ley de Radiodifusión que equilibre la balanza entre los grandes medios y los pequeños. La ley actual (22.285) fue dictada en 1980 por la dictadura y favorece claramente la concentración, las corporaciones y el monopolio. Hace un tiempo la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad del artículo 45, que impedía a las organizaciones sin fines de lucro acceder a la propiedad de los medios de comunicación y generó perspectivas auspiciosas, pero que tardan en pasar al plano de la realidad. La movida inconclusa obedece a una causa iniciada por la Asociación Mutual Carlos Mugica, que opera en la radio comunitaria “la Ranchada” (103.7), de Córdoba. “Esta situación de semilegalidad ha facilitado el crecimiento desmedido de las grandes empresas multimedia”, dice Luis Nocenti, de Incupo. La legislación actual es además incompatible con la Convención Americana de Derechos Humanos, el Tratado de Torremolinos –que afirma que el espectro radioeléctrico es patrimonio común de la humanidad– y el Pacto de San José de Costa Rica. “Estoy preocupado por la alta concentración de medios y la inacción de la clase política que en 30 años se animaron a vender todo y no tuvieron los huevos necesarios para sacar una verdadera ley de radiodifusión”, enfatiza De Luca.
Pese a la derogación del artículo 45, la ley sigue vigente y amerita la crítica de quienes eligieron la comunicación alternativa. “Es inconstitucional, inaplicable y fue modificada por decreto para facilitar la concentración en la propiedad de los medios. Nosotros la objetamos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, remata Busso.

Medios bárbaros
Por: Martín Becerra* y Guillermo Maestrini**
Cuando asumió la intervención del Comfer, en junio de 2003, Julio Bárbaro planteó un ambicioso programa político, que incluía la rápida sanción de una ley de radiodifusión de la democracia, la reducción de la concentración de la propiedad de los medios, la discusión pública de las licencias y la progresiva nacionalización de la propiedad de las emisoras. Para fines del año pasado, no sólo se mantenía vigente la ley de la dictadura, sino que la agenda había cambiado completamente. El único tema que quedó en la agenda es la propiedad argentina de los medios. Creemos importante plantear la discusión en torno de este punto, y volver a discutir los otros.
¿Fue mejor militar Pedro E. Aramburu por poseer pasaporte argentino que Líber Seregni, el fundador uruguayo del Frente Amplio? ¿Y Palito Ortega, el autodidacta tucumano, es un compositor de mayor calibre que la chilena Violeta Parra? ¿Son mejores los programas de televisión plenos de banalidades hipercomerciales y desapego moral que las emisiones que desde hace 35 años realiza el TV Cultura en San Pablo, Brasil? ¿Son preferibles las películas criollas de calibre paramilitar rodadas en la dictadura que un ciclo de Fellini? ¿Es preferible un aforismo nacional que un verso de Antonio Machado? ¿Cuál es el límite que lo “nacional” presenta en la creación cultural y en la gestión y el control de los medios de comunicación?
En ponencias y entrevistas periodísticas, Bárbaro se explaya con verborrea sobre las ventajas de contar con Raúl Moneta o Daniel Hadad como interlocutores, ya que “son de los nuestros, empresarios nacionales”. Lo demás, afirma Bárbaro, es secundario.
Sin embargo, cualquier mirada atenta a la política de medios contrasta con los categóricos barbarismos de Bárbaro. La nacionalidad de los propietarios de los medios, que suele ser protegida en casi todas las latitudes, aparece complementada por rigurosas normas que posibilitan la diversidad de voces, desalentando la concentración en pocas manos de esos medios, y la pluralidad de opiniones, contrarrestando la tendencia monocorde de los empresarios nacionales que suelen acceder a la gestión de las licencias. Cabe recordar además que en los primeros días del gobierno de Kirchner, el Congreso de la Nación sancionó una ley (llamada de Protección de las Industrias Culturales) que permitió (aunque algunos pretendan señalar que limitó) hasta un 30 por ciento de propiedad extranjera en los medios.
La Argentina es uno de los países con más alta concentración de medios y el interventor del Comfer no parece preocupado por ello, mientras los licenciatarios (a quienes se trata como dueños y no como proveedores de un servicio que es público) tengan pasaporte nacional. Tal vez uno de los socios de Moneta, otrora ministro del Interior de Menem, pueda echar algo de luz sobre cómo se consigue ese valioso documento que para Bárbaro confiere patente de corso.
La exasperación del discurso nacionalista de Bárbaro es un axioma fallido. Bárbaro se ofusca cuando se le demuestra que las prácticas de muchos empresarios nacionales fueron y son nocivas para la mayoría de los argentinos (como la estatización de la deuda privada). La inmensa mayoría de los crímenes cometidos en nuestro país (desde la Campaña del Desierto, pasando por la Semana Trágica y siguiendo por la Triple A y la última dictadura) fueron perpetrados por argentinos contra argentinos, con la bandera como insignia y con buena parte del empresariado local celebrando matanzas.
El barbarismo nacionalista omite que en las industrias culturales los flujos transfronterizos de capitales, de productos y servicios, que son cotidianos y globales, cuentan con la contribución de los “empresarios locales”. Estos no sólo no sirven como valla de contención ante los capitales globales, sino que son su mejor punto de apoyo. Los empresarios locales de medios son socios, y desean incrementar sus sociedades, de los grupos globales de medios.
Con el anacronismo nacionalista ocurre ahora lo que ha ocurrido siempre: se pretende distraer la atención sobre las consecuencias de poner al Estado al servicio absoluto de los capitales privados. ¿Qué consecuencias? El mapa argentino de medios e industrias culturales lo muestra: concentración de la propiedad, centralización de la producción en un solo polo geográfico (la zona metropolitana de Buenos Aires), ausencia de un Estado que controle y ejecute políticas de servicio público. El recurso bárbaro del nacionalismo exime al Estado de poner debido coto a la lógica hipercomercial, discriminatoria, exitista, individualista y banal que impera en los medios donde los degradados representantes de la derecha autoritaria emiten en cadena para exigir, por ejemplo, el “despido” (sic) del rector de una universidad pública.
La protección de las industrias culturales, por su doble importancia política (porque están vinculadas con las expresiones y valores de la sociedad) y económica (porque inciden crecientemente en la generación de PBI), no puede reducirse al tema del pasaporte de los licenciatarios de medios. Los límites de la capacidad estatal para intervenir en el mercado de medios se refleja cuando el Grupo Prisa (España) negocia la compra de Radio Continental. La excusa encontrada en este caso deja en ridículo la estrategia nacionalista: los que compran tienen la misma nacionalidad que los que venden (Telefónica).
Hasta que el Estado no promueva la diversidad de contenidos, hasta que no aliente la descentralización de la producción, hasta que no controle los abusos de los licenciatarios de los medios, hasta que no incorpore a entidades de la sociedad civil como potenciales concesionarias, estaremos condenados a concebir que la cultura industrializada quede en manos del mercado, sea cual fuere el pasaporte de los empresarios que acceden a las licencias.
* Universidad Nacional de Quilmes.
** UBA.
Fuente: Página/12

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